martes, 27 de julio de 2010

Las dos caras de la burocracia

La penúltima contradicción burocrática que viví sucedió de un día para otro. La última, en un cambio de turno accidental. Vamos mejorando.

Ayer fui con mi marío al centro de salud para que nos asignaran médico. No es que hayamos estado desamparados de la sanidad pública todo este tiempo, pero hemos sido lo suficientemente vagos y hemos estado lo suficientemente sanos como para no necesitar ir al médico y por tanto no acordarnos nunca de cambiar de centro de salud. El caso es que ayer nos presentamos con el certificado de empadronamiento y el DNI en la ventanilla "Tarjeta Sanitaria".

MARÍO: Hola, buenas, veníamos a solicitar el cambio de centro de salud.

FUNCIONARIA VINAGRE (tal que así): ¿Tienen cita?

M: No...

FV: Pues pasen a esa ventanilla y pidan cita. (Se vuelve a una compañera) Me voy a merendar.

M y HELL'S TEA: ¬¬

FV se va a merendar mientras nosotros aún no salimos de nuestro asombro. En esto que llega otra funcionaria.

M: Entonces ¿tenemos que pedir cita?

FUNCIONARIA SALÁ: ¡Qué va! A ver, dejadme los DNI, las tarjetas sanitarias y lo del padrón.

HT: Tome usté.

FS: ¿Médico de mañana o de tarde?

M: De tarde mejor. Por cierto, yo tengo historia en el Hospital X, ¿me toca cambiarme al Hospital Y?

FS: ¿Estás siguiendo algún tratamiento en el Hospital X?

M: No.

FS: Entonces te toca el Y. No sé por qué, pero somos el único centro del distrito al que le toca el hospital Y. (Mientras, imprimía las etiquetas y se las pegaba a las tarjetas). Bueno, pues ahí tenéis. ¡Buenas tardes!

M y HT: Gracias, buenas tardes...

¿Por qué no habrá más de éstos?

1 comentarios:

  1. No hay más de estos porque los otros los asesinan para no parecer aún más incompetentes.

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