lunes, 12 de julio de 2010

Noche de fúrgol

Está muy bien eso de que España haya ganado el mundial, y también está muy bien que lo celebremos todos con mucha alegría e ilusión. Yo misma vi el partido, y me ataqué de los nervios, y para calmarme me puse a hacer bizcochos de chocolate al microondas que luego emborraché con ron miel y almíbar para celebrar la victoria. Pero, señores, pasado un ratito, es mejor alegrarse en silencio.

Recomiendo especialmente evitar los cánticos futbolísticos después de ganar. Hay dos que me sacan de quicio. Iba a decir "de mis casillas" pero puede sonar a chiste facilón y no es plan. Son los siguientes:

- "A por ellos, oé". ¿A por quién? Si ya han ganado no tienen que ir a por nadie. Por favor, no sean absurdos.

- "Yo soy español, español, español". ¿Y a mí qué coño me importa? En mi DNI también pone que soy española y no lo voy pregonando. ¿Qué tiene que ver ser español con que un equipo gane un campeonato? ¿Van a compartir el premio contigo? Además, atrévete a cantar eso en otras circunstancias y a lo mejor te linchan y todo.

- De regalo, voy a poner la melodía clásica de estas situaciones para claxon, "pi, pi, pipipí, pipipipí, pi pi". Los que, de madrugada, hacen sonar el claxon por hacer la gracia, deberían ser condenados a la sordera eterna. Cabrones.

Anoche, a eso de la 1:30, nos entró sueñito y nos fuimos a sobar. Teniendo en cuenta que el despertador iba a sonar a las 6:45, era recomendable coger el sueño pronto y no soltarlo en toda la noche. Bueno, pues no hubo modo. A la 1.40 aproximadamente empezamos a oir una acalorada discusión justo debajo del balcón. La discusión era bastante ridícula: había un grupo de dominicanos, pasó alguien que llamó "negro" a uno de ellos, y el insultado y los demás se pusieron a discutir a voces sobre si eso constituía o no una falta de respeto. Unos trataban de convencer al insultado de que ya estaba bien, que el insultador ya no estaba y que no tenía sentido seguir hablando del tema. El insultado seguía erre que erre y los otros no eran capaces de hacerle callar.

NOVIO: ¡Como no os calléis, llamo a la policía!

ALBOROTADORES: ¡Eso, eso, llama a la policía, llámala!

E, inexplicablemente, se callaron.

Al final pudimos conciliar el sueño, pero sólo usando tapones de los oídos, cerrando las ventanas y pasando un calor insoportable. A las 5:48 pasa un tarado por la calle.

TARADO: ¡Yo soy español, español, español! ¡A por ellos, oé! ¡Campeones, campeones! ¡Yo soy español, español, español!

NOVIO: ¡Tú lo que eres es gilipollas! ¡Vete a tomar por culo y déjanos dormir!

Pero éste no se calló.

Conclusión: lo mejor es cogerse el día libre tras la final de un campeonato que implique un follón como el de anoche. Si no, nadie te libra de ir al curro con unas ojeras hasta los pies.

4 comentarios:

  1. Muy buena la respuesta de tu marío al tarado XD. Yo también pasé una noche divertida, teniendo en cuenta que vivo en la calle por la que salen los camiones del parque de bomberos de Fuenlabrada. Apasionante.

    A mí que no me vengan con que "hemos ganado", porque no yo no he jugado ningún partido ni me van a pagar ninguna prima.

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  2. Si mi marío hubiera salido al balcón con algo más que unos Zexy Hombre, habría sonado más convincente. Creo que fue eso lo que no disuadió al tarado de seguir con el cancionero...

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  3. Es que los Zexy Hombre no imponen respeto

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  4. Ahí te tengo que dar la razón. Respeto, lo que se dice respeto, no.

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