He vuelto, después de mes y pico sin escribir, de varios viajes en tren, de verme obligada a rechazar un trabajo y de escanear muchos dibujos. He visto que tengo una sugerencia de la representante de mis lectores en los comentarios del anterior post (comentar la serie "Hispania"), pero como es superior a mis fuerzas, se lo dejo a los expertos en televisión. Las audiencias, la respaldan, ojito. Algún día, no muy lejano, escribiré sobre últimos estrenos y otras maravillas venideras.
Pues aquí me tenéis, tomándome una cerveza con blackcurrant casi siete años después de la última, esperando a que se me haga un sobre de tortellini a los 5 quesos y a puntito de ir al salón a ver "Física o química", que es mi serie favorita para echar la siesta. Pero antes de que se consuma el agua del cazo, un breve apunte sobre la última cosa absurda que me ha pasado.
Hace unos días encargué por internet el regalo friki-handmade de navidad para mi señor marío. Este año la creatividad la he dejado para otras cuestiones y por tanto he tenido que reunir los regalos friki y handmade en uno solo. Friki, porque es friki, y handmade porque el diseño es casi mío y la empresa a la que se lo he encargado es una imprenta que está en Bélgica, creo. El caso es que esperaba el paquete para el día 30, pero esta mañana suena el móvil y...
HELL'S TEA: ¿Qué?
MARÍO: Que ha llegado un paquete a tu nombre.
HT: Déjalo ahí y no lo abras.
M: ¿Qué es?
HT: Nada que te incumba.
M: ¿Qué es? ¿Qué es? ¿Qué es?
HT: Tu regalo de reyes, así que si quieres que sea sorpresa, más vale que no lo abras.
M: Jo, dame una pista.
HT: Viene en una caja.
M: Eso ya.
HT: Pues ya no te doy más. Hala, que tengo que seguir trabajando.
Hace un rato, al llegar a casa, he visto una caja demasiado grande para lo que había encargado. Cuando la he abierto, he visto que contenía lo que yo había encargado y otra caja cerrada. Pensé que era un regalo, porque este tipo de empresas suelen darte, como poco, cupones descuento. Abrí la segunda cajita y dentro había un montón de tarjetas de visita.
HT: ¡Qué suerte! ¡Tarjetas, y sin encargarlas!
Lástima que las tarjetas sean de un sex-shop de Oslo. Aunque igual si empiezo a repartir tarjetas con la foto de una teta tenga más éxito. Quién sabe.
lunes, 22 de noviembre de 2010
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¿Lo de las tarjetas es marketing viral?
ResponderSuprimirYo creo que es más bien un error. El señor Andreas Embre de Oslo debe de estar un poco mosqueado.
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