lunes, 31 de enero de 2011

Cena Gorrona

La Cena Gorrona es el nombre que le doy yo, cariñosamente, a un evento familiar que sucede con periodicidad anual en casa de mi suegra: nos juntamos en su casa con unos parientes de mi marío y ella pone la cena en sí. Los citados parientes llevan algo de postre, generalmente un roscón. Yo suelo llevar alguna pijadilla homemade (en orden cronológico: paté de magro con mermelada de piña y nueces, focaccia de aceitunas, bocaditos de chorizo a la miel y, por último, tarta de fresa), unos primos de mi marío llevan el vino y entre todos devoramos en cosa de una hora un opíparo ágape compuesto de pizzas caseras, cocretas (que no croquetas), queso, jamón, chorizo, aceitunas, canapés, tortilla y, este año como novedad, algo que creíamos que eran berenjenas de Almagro pero que resultaron ser tomates verdes con sabor a berenjenas de Almagro.

Después de la cena todos los años los niños se iban a jugar al escondite. Este año, como se ha revelado mi nueva faceta de profesora de inglés, nos quedamos hablando del aprendizaje de dicho idioma, de los campamentos de inmersión, los coles bilingües y todo eso. La conversación fue pasando del inglés a la música, y no sé a quién se le ocurrió sacar una flauta, así que todos los que sabían tocar la flauta hicieron una deliciosa interpretación con un repertorio variopinto: la horrorosa canción de Titanic, villancicos, el Himno a la Alegría y alguna que otra muñeira por parte de mi cuñado, que es gaiteiro. Yo, como he sido de la única generación que no aprendió flauta en el colegio, me quedé sin tocar excusándome en que yo sólo domino el piano. Aún hubo más, porque instamos a mi cuñada a que sacara el oboe y nos interpretara algo, concretamente "Gabriel's Oboe" de la BSO de La Misión. Después fue pasándonos el oboe a todos, creo yo que con la malsana intención de que sopláramos por la caña y nos quedáramos sin pulmones, cosa que casi consigue.

La velada habría seguido teniendo la música como tema principal hasta que unos primos de mi marío comenzaron a bromear con mis cuñados.

PRIMOS: Ya que os habréis comprado una casa, tendréis que ir pensando en casaros, ¿no?

CUÑADOS: Bah, no, anda que... buah... pues eso... que nada... la casa... alicatando el baño... plafones de luz fría... y una tele de 40 pulgadas...

PP: Anda, dejad de dar largas, que queremos ir a Galicia a comer una buena mariscada (¿he dicho ya que mi cuñado es gallego?) ¿A qué boda vamos a ir si no? ¿A la de tu hermano? Porque a esos no los veo yo con ninguna intención. Además ya están viviendo juntos.

HELL'S TEA (en tono de coña): Espérate, que todavía damos la campanada.

PP: ¿Ah, sí?

MARÍO: Sí, pero tendría que ser en ________ (insértese ciudad de donde una servidora procede)

HT: ¿Cómo que en _________?

M: Es que si es aquí, tus padres me corren a gorrazos.

HT: Pero es que habría que montar un dispositivo logístico de la leche.

M: Y aquí también. Va a tener que desplazarse gente igual. Y a tus padres les haría mucha ilusión.

HT: Pero es que el regalo que dan allí en el ayuntamiento es muy feo. A ver qué hago yo con un mapa antiguo de la ciudad, ¡y enmarcado!

M: Pues lo dejamos detrás de una cortina y punto.

HT: Bueno, pues entonces allí.

M: Vale.

En este momento me di cuenta de lo que estaba pasando: todo el mundo nos estaba tomando a guasa, pero nosotros íbamos en serio.

Muy bien. Ya estamos metidos en harina.

(¿Se nota que he trabajado en la cadena amiga? Me salen unos teasers de miedo).

4 comentarios:

  1. :O

    Cuando usté me diga yo llevo el vestido al tinte. Pero me tienes que decir si la ceremonia será de mañana o de tarde para saber si tengo que ir de corto o de largo.

    ResponderSuprimir
  2. Bufff, no sabes dónde te has metido...

    ResponderSuprimir
  3. Una ha nacido productora y lo lleva hasta sus últimas consecuencias. Enmarronarse es divertido!

    ResponderSuprimir
  4. Ey, puedo llevar al tinte el traje marrón, así es boda temática XD

    ResponderSuprimir