lunes 22 de agosto de 2011

Futbolistas, paraguas y cintas de casete

El post de hoy podría entrar en la serie "Enmarronarse es divertido", pero como tenemos aún pendiente la compra del traje del novio vamos a poner el tema siguiente aparte.

Supongo que a todas las novias en ciernes les pasará que según se acerca la fecha empiezas a soñar con la boda, generalmente de una forma bastante curiosa a la par que absurda. Yo llevo una semanita fina, pero no soy la única: mi suegra también ha tenido pesadillas. He aquí una muestra.


SUEÑO 1: "La suegra sin vestido"

En el sueño, la boda era a las 5 de la tarde. A las 4 mi suegra no había terminado de coser su vestido, así que tenía que ir con él a medio terminar, con los hilvanes puestos. Y para más inri el que se casaba era un niño no identificado.


SUEÑO 2: "El braguetazo"

Ese ha sido uno de los que más me ha gustado, aunque luego me he dado de bruces con la cruda realidad. Mi marío no era mi marío, sino Xabi Alonso, lo cual me convertía en una mantenida con el futuro resuelto. Cuando se lo he contado a mi madre le ha parecido fatal porque no le gusta que Xabi Alonso se haya erigido en portavoz sindical de los futbolistas en huelga.


SUEÑO 3: "Hey, Mr DJ, put a tape on"

Extremadamente angustioso. El DJ se equivocaba de canción para la flashmob y ponía "The Look" de Roxette. Yo hacía parar el espectáculo para ir a hablar con él y acababa diciéndome que le estaba exigiendo demasiado y que ahí tenía un montón de cintas de casete, que pusiera lo que a mí me daba la gana y que él se piraba. Mi padre le perseguía para echarle la bronca y yo me ponía a buscar canciones en las cintas. Acababa dejando una cinta con los éxitos de Creedence Clearwater Revival y tratando de no comerme demasiado la cabeza.


SUEÑO 4: "El paraguas medieval"

En este sueño todo era un caos. La peluquera llegaba tarde a mi casa y encima se presentaban dos amigas mías y una prima de mi marío para que las peinara antes a ellas. Se me acababa el esmalte de uñas antes de terminar de pintármelas. Se me rompían las medias. Y para colmo se ponía a llover y el fotógrafo nos pedía que fuésemos a comprar un paraguas grande y bonito para las fotos. No encontrábamos ninguna tienda abierta y al final entramos en una droguería de barrio donde el único paraguas que nos podían vender era un paraguas medieval (lamentablemente, no aparecía una imagen de tal paraguas en ningún momento, porque tengo curiosidad) y nos lo llevábamos a casa, donde nos decían que mi cuñado había tenido un accidente de bici y a raíz de eso tenía que usar un adaptador de WC como el de los niños pequeños cuando dejan el pañal.


Me quedo tranquila sabiendo que peor no puede salir...

5 comentarios:

  1. Lo mismo en el sueño de "La suegra sin vestido" la buena señora se confundía y en vez de ir a una boda iba a una comunión. Así al menos tendría sentido lo del niño no identificado.

    En cuanto al resto, el segundo mola (buena elección); el tercero... si hace falta, bailamos la flashmob con la canción de las promos de 'Caso abierto', otra cosa es cómo quede; y el cuarto, ¿cómo puñetas es un paraguas medieval? ¿Por qué tenían uno en una droguería de barrio? ¿Había paraguas en la Edad Media?

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  2. Sugerencia para el siguiente post: el peinado del novio y la participación popular en Facebook.

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  3. Por supuesto, me has leído el pensamiento...

    El segundo sueño mola, sí. Despertarse después, no tanto. Contárselo a mi madre, menos. La cara de resignación de mi marío, indescriptible.

    Sobre el paraguas medieval tengo la misma duda que tú. Si pudiera retomar el sueño trataría de buscarlo.

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  4. Puedo buscarlo yo, que también he entrado en la dinámica de soñar con The Event. En la hora de la siesta, la flashmob se ha convertido en un número musical con bandas sonoras de distintas pelis.

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  5. He tenido otro sueño sobre The Event. Era después del banquete, en el momento pacharán. La mitad de la gente de mi mesa se levantaba y nos quedábamos un compañero mío de la EOI, un amigo suyo, un chico italiano y yo. No recuerdo más.

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