Todo empezó con un par de comentarios inocentes en una red social a raíz de que yo había colgado una foto de mi orla de COU.
EX COMPI 1: Anda que no nos lo pasábamos bien por aquel entonces.
EX COMPI 2: Menudas juergas.
EX COMPI 3: Seguro que ahora estamos todos gordos y calvos.
HELL'S TEA: Pues eso habrá que comprobarlo.
EX COMPI 1: ¿Y si hacemos una cena?
EX COMPI 2: ¡Mola!
EX COMPI 3: Hell's Tea, ¿por qué no empiezas a organizarlo tú? Para eso eres producer.
HELL'S TEA: Bueno, yo aviso a todo el mundo pero no me comprometo a nada más.
Creo que nadie leyó las seis últimas palabras de esa última aportación y después de tres meses de organización no teníamos restaurante para la cena, a pesar de que periódicamente yo iba diciendo que alguien debería ocuparse de eso puesto que yo ya no vivo en la misma ciudad y no sé qué restaurantes siguen en pie. Por suerte, cuatro días antes de la cena a alguien le dio por ir a reservar. Un detalle.
Mi cole era de curas y tenía sus cosas chungas (esto no tiene por qué ir relacionado) pero en general estaba muy bien y, sorprendentemente, las 100 personas de mi promoción nos llevábamos aceptablemente. Exceptuando el par de lerdos con los que te dejas de hablar por alguna chorrada y que luego prefieren seguir así a pasar del tema y hacer como si no hubiera pasado nada (creo que todos teníamos una media del 2% de "enemigos" irreconciliables) los demás, sin ser amigos del alma, podríamos calificarnos como buenos compañeros. Ese recuerdo de nuestra época de bachilleres ha hecho que, de alguna manera, todos sepamos de todos por medio de unos u otros, así que la cena transcurrió como si no hubiera pasado el tiempo. Tanto que nada más llegar, mis ex compañeros sólo tenían dos preguntas para mí:
- ¿Cuánto ganaste en la tele?
- ¿Cuándo te casas?
Ni un "cómo te va", ni "en qué trabajas", ni "qué tal la familia". Nada, por el interés te quiero Andrés. ¿Que no? Nada más empezar la cena:
COMPI GRACIOSO: ¡Y un brindis por Hell's Tea, que ganó una pasta en la tele y va a invitar a esta cena!
Al rato:
COMPI DETALLISTA: ¡Y otro brindis por Hell's Tea, que organizó esta cena!
Y un rato más tarde:
COMPI MÁS P'ACÁ QUE P'ALLÁ: ¡Y otro brindis por Hell's Tea, que si no llega a ser por ella estamos todavía en COU arrastrando inglés!
Y finalmente:
COMPI QUE DIRECTAMENTE BEBÍA DE LAS JARRAS: ¡Y otro brindis por Hell's Tea, que se casa en tres semanas!
Por suerte hay otros tres compañeros que se casan el año que viene (dos entre sí) y aproveché para brindar también por ellos, que ya estaba pasando yo un poco de vergüenza.
A eso de las cinco de la mañana, en petit comité con un par de amigas, llegamos a una serie de conclusiones, no sé si afectadas en alguna medida por los mojitos:
- Hay gente que no ha evolucionado, pero no ya desde COU, sino desde 1º de BUP. Sin embargo, tienen trabajo estable, casa y coche propios.
- Sólo dos compañeros se han quedado completamente calvos. Uno apuntaba maneras, pero el otro no. No está mal la media.
- El compañero en el que teníamos puestas más expectativas a nivel físico no nos ha defraudado. Mejora como los buenos vinos y además es encantador. Quién lo pillara. Ay no, que me tengo que casar, jo.
- Estas cenas no se pueden repetir con demasiada frecuencia. La gracia está en que pasen varios años. Personalmente no pienso encargarme de otra hasta 2016.
- Teníamos que haber invitado a nuestros profesores, aunque la mayoría estén ya seniles.
Al día siguiente esperábamos que el fotógrafo oficial nos pasara las fotos, pero le robaron la cámara estando de fiesta. Pues nada, otra vez será. Para los "quince años después", si es que me vuelven a engañar para organizarlo.
martes 20 de septiembre de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Acabas de desmontar un mito: el que dice que el gordo calvo de la cena de antiguos alumnos era el guapo de la promoción.
ResponderSuprimirDe todas maneras, desde que existen las redes sociales estas cosas ya no tienen gracia. No puedo decirte a ciencia cierta dónde están todos los que fueron conmigo al instituto pero sí que podría hacer una aproximación muy acertada de la inmensa mayoría.