Esto de los disfraces de novio es como el cuento de nunca acabar. Un día los zapatos, otro elegir el traje y, finalmente, otro más para recogerlo. Cosa que tocó hacer ayer por la tarde. Quedé con mi suegra en recoger a mi marío a la salida del trabajo. Mi cuñada también se apuntó para ver cómo le quedaba el disfraz a su hermano y allí nos presentamos, ticket en mano.
Nos sacaron el traje ya arreglado y perfecto y mi marío entró a probárselo. Le quedaba perfecto. Ni una arruga, ni un milímetro de más o de menos, perfecto. Pero no se había puesto zapatos de ceremonia, sino unos zapatos normalitos de batalla que son bastante gordos, y el pantalón se le recogía un poco abajo.
SUEGRA: ¡Le queda fatal!
HELL'S TEA: ¿Qué le va a quedar fatal? Le queda estupendamente, pero necesita ponerse otros zapatos.
S: ¡Pero es que mira qué cosa tan fea hace el pantalón ahí abajo! ¡Es muy estrecho! ¡Qué mal le queda! ¡Y la tela no era ésta!
DEPENDIENTA: Mujer, quedamos en que le íbamos a hacer el pantalón sin pinzas, así que es normal que la pata sea un poco más estrecha, pero yo estoy muy satisfecha de cómo ha quedado.
S: A mí eso no me gusta.
MARÍO: Yo creo que me queda bien...
CUÑADA: Yo también.
S: ¿Y la chaqueta? Oiga, es que no se la han arreglado.
D: Señora, el traje es a medida.
S: Pero quedamos en que le iban a estrechar los hombros.
D: Efectivamente, y es más estrecha.
S: Pues yo creo que le sobra.
D: Señora, le aseguro que no.
M: Yo creo que me queda bien...
HT: Está muy bien, pero ponte otros zapatos y un chaleco y así vemos el efecto completo.
Mi sufridor marío se pone los zapatos y el chaleco.
C: Ahora sí que está perfecto, el chaleco hace mucho.
S: Pffff... pero mira qué estrechos los pantalones. Hacerlo a medida para esto... Es que yo creo que no está bien.
D: Mire, señora, le voy a demostrar que está hecho a medida. Toma, ponte una chaqueta de la talla sobre la que hemos hecho las modificaciones.
Ya con humo saliéndole por las orejas, mi marío se pone la otra chaqueta y, efectivamente, le sobraba un buen trozo.
D: ¿Ve?
S: Hmmm... no sé.
HT: Hala, venga, quítate el traje y pagamos, que nos tenemos que ir.
La señora dependienta me dedicó una mirada llena de agradecimiento, cobró y nos dirigimos a Atención al Cliente para pedir la factura.
COROLARIO
Había mucha cola en Atención al Cliente y esta mañana, antes del trabajo, fui con los tickets a pedir la factura a nombre de mi marío. Como suele suceder en estos casos, me tocó la señorita menos amable, con menos ganas de trabajar y con menos idea de toda la tienda.
SMACMGDTYCMI: Dígame el NIF.
HT: Tal.
Después de un rato, se imprimió la factura. La miro y veo que la dirección que aparece es la de mi suegra.
HT: Disculpe, es que el domicilio no es ése.
SMACMGDTYCMI: Pues haberlo dicho antes.
HT: No me ha dado opción. Yo qué sé cuál es el domicilio que ustedes tienen en su sistema.
SMACMGDTYCMI: A ver si se puede hacer.
HT: Tendrá que poder, porque si no, no me van a admitir esa factura.
SMADMGDTYCMI (mirándome fijamente): ¿El nombre sigue siendo el mismo?
HT: Sí. Me estoy hormonando, pero a efectos legales aún soy hombre.
SMADMGDTYCMI: ¿Y la dirección es?
Pongamos que yo vivo en la calle "Madrid".
HT: Calle Madrid.
SMADMGDTYCMI: ¿Madrí?
HT: Madrid. Dddd. Madridddd.
SMADMGDTYCMI: ¿Número?
HT: 28.
SMADMGDTYCMI: El número del portal, no el código postal.
HT: Le estoy diciendo "28".
SMADMGDTYCMI: Hala, pues ya está.
Me alarga el papelote y me voy de allí corriendo para no verle más la jeta. Según bajaba por las escaleras mecánicas le eché un vistazo a la factura. Y parece que van a tener que admitir una factura de la calle "Madrí".
viernes 23 de septiembre de 2011
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Ni que "Madrid" fuera un lugar desconocido para no saber escribir el nombre. A uno que yo conozco le pusieron mal la calle al hacer la matrícula de la universidad y no llegaron las cartas. Y también era un lugar conocido, que es un país famoso por los banqueros y las vaquitas.
ResponderSuprimirCosa curiosa: mi acompañante comparte con tu suegra la opinión de que el pantalón de tu marido hacía un extraño abajo. Deben de tener un gen raro para los trajes.
ResponderSuprimirEso es porque se le iba bajando. Cuando lo tenía puesto en su sitio estaba perfectamente. Al final tendré que darle la razón a mi amigo Julio, que sostiene que es mucho mejor llevar tirantes.
ResponderSuprimirO tirantes y cinturón, igual que Pedro J. y el decano de Periodismo de la uc3m.
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