lunes 5 de septiembre de 2011

Enmarronarse es divertido (XII + palito)

Llega uno de los capítulos más esperados por mis ávidos lectores: la Operación Disfraz de Novio. Vaya por delante que no ha sido tan dolorosa como cabría esperar, pero como lo prometido es deuda, aquí va mi crónica.

TIENDA 1:

Hace meses vimos en un escaparate un disfraz de novio clásico, negro, con los botones forrados... correcto, vamos. Quizá demasiado corriente para mi gusto, pero a mi marío le gustaba y a mi suegra (que, al fin y al cabo, era la que iba a pagar), también, sobre todo porque era un traje que se podía usar en más ocasiones con un simple cambio de botones. Bueno, pues tras perder unas cuantas tallas, allá fuimos la semana pasada. Yo, antes de empezar la odisea, dije que deberíamos ver más modelos porque igual una vez probados nos convencía más otra cosa, y entramos en la tienda, en cuyo escaparate se podía leer "Gran Surtido de Trajes de Ceremonia en el Interior".

Si por "gran surtido" se entiende "cuatro modelos", sí, estaban en lo cierto. Tenían el traje negro corriente y tres trajes de media levita: uno negro brillante de rayas, otro negro con rayas granates y uno color marfil que desestimamos al primer vistazo.

DEPENDIENTE (sacando sólo el traje negro corriente): Pruébatelo, porque es un traje clásico que te va a quedar fenomenal, y además lo puedes usar en multitud de ocasiones. Es una pena comprarte un traje que no vas a llevar nunca más.

SUEGRA: Eso, eso.

HELL'S TEA: Pues qué quiere que le diga, yo me he comprado un traje que me ha costado una pasta y que en principio sólo voy a llevar una vez. No creo que sea un drama.

D: Ya, pero yo sé lo que me digo.

S: Sí, sí.

HT: Si yo le entiendo, pero es que ya tiene dos trajes negros normales y uno azul marino. Para llevarse un traje normal, que le cambie los botones a uno de los que tenga.

Mientras, mi marío estaba en el probador con una chaqueta que le sobraba un poco de hombros y un pantalón que estaba a punto de dejarlo estéril.

MARÍO: Creo que no me vale.

D: No. Toma una talla más.

La "talla más" le quedaba muy bien de pantalón, pero con esa chaqueta parecía un niño de hospicio.

S: ¿Y no podemos llevarnos la chaqueta de una talla y el pantalón de otra?

D: No, los trajes hay que llevárselos completos. No sé, a ver, que vuelva a probarse la talla más pequeña.

Y le alargó un traje de la talla más pequeña, pero no el mismo que se había probado al principio. Esta vez la chaqueta le quedaba igual y el pantalón le iba aún más pequeño.

HT: WTF?

D: Qué raro.

S: A ver si la talla está equivocada.

M: Yo, si no os importa, me lo voy a quitar. No es muy cómodo...

Al comparar los dos misteriosos pantalones que eran de la misma talla pero de tamaños distintos, vimos que uno de los pantalones era sensiblemente más corto y estrecho que el otro.

S: ¡Este pantalón está arreglado!

D: No puede ser.

S: Sí señor, está arreglado. Muy bien arreglado, pero arreglado.

Todavía flipando por estar perdiendo tiempo con un señor que nos estaba tratando de encasquetar un pantalón que ya habían arreglado para alguien más bajito y delgado que mi marío, sugerí seguir mirando en otros sitios. Nada más salir me negué a comprar nada en esa tienda nunca más.


TIENDA 2

Más que una tienda son unos famosos grandes almacenes en los que venden ropa de caballero de una marca que se parece a "Emilio", que no es "Emilio" pero que los dependientes se empeñan en llamar "Emilio", y en los que los vendedores van a comisión y si ven que te vas a dejar los cuartos te hacen la pelota como en "Pretty Woman".

DEPENDIENTE 2: Este año han venido muchos modelos: solapa clásica, solapa reducida, solapa muy reducida, con pinzas, sin pinzas, con un corte, con dos cortes, brillantes, mates, chaqueta, media levita, levita, chaqué, frac...

M: Pues no sé, algo que no sea muy brillante, pero que esté bien...

D2: Éste. Y tome, una camisa para que vea el efecto.

No es porque sea mi marío, pero cuando salió del probador casi me caigo de espaldas. Eso sí, cuando se desabrochó la chaqueta vimos que no habíamos avanzado mucho: la chaqueta le quedaba bien y el pantalón, pequeño. Mi suegra lo volvió a intentar:

S: ¿Y no se puede llevar la chaqueta de una talla y el pantalón de otra?

Pero no. Aún así, el dependiente 2 nos sacó un chaleco y una corbata y nos dio la opción de pedir el traje a la fábrica con modificaciones para que quedara perfecto. Algo que llaman "semi a medida". Dijimos que nos lo pensaríamos y salimos de allí.


TIENDA 3

Tampoco es una tienda, sino un centro comercial outlet en forma de pueblecito. Se nos sumó mi cuñada para ver si ella encontraba también disfraz para The Event. Resumiendo, todo lo que encontramos allí era:

- Muy caro
- Muy feo
- Muy grande
- Muy pequeño
- Muy hortera
- Muy pasado de moda

Excepto una maravillosa levita de Fuentecapala que le quedaba justita y que mi suegra no estaba dispuesta a comprar.

La conclusión de la tarde fue la siguiente: ningún traje que mereciera la pena para mi marío ni para mi cuñada y un vestido precioso y muy barato para mí. Que no lo necesito, pero si el año que viene alguna de mis amigas se anima a organizar su Event particular puedo darle uso.

Al día siguiente, en vista de los resultados de la jornada anterior, volvimos a Tienda 2 y encargamos el famoso traje "semi a medida". El dependiente 2 no estaba, pero nos atendió el jefe de planta y nos dio la posibilidad de hacer modificaciones sobre el patrón para personalizar el traje.

JEFE DE PLANTA: ... y si quieren, pueden hacer el pantalón sin pinzas.

S: Mmm... si le va a quedar mejor de cadera, sí.

JDP: Y también podemos hacerle los bolsillos de la chaqueta inclinados.

S: No.

HT: Sí.

M: Bueno.

S: No hace falta.

JDP: Es más moderno.

S: No sé, no sé.

HT: Así es distinto a todos los trajes negros que tiene.

M: Claro. Entonces sí.

JDP: ¿Chaleco?

M: Éste.

JDP: ¿Cinturón?

M: Éste.

JDP: ¿Corbata?

M: No, porque me la regala una prima mía.

JDP: ¿Camisa?

HT: ¿Las tienen con textura? Ya sabe, espiguilla o algo así.

JDP: Sí, tiene esta.

HT: Pero es slim fit.

S: ¿Eso qué es?

HT: Entallada.

S: Entonces no.

JDP: Pues la clásica.

M: Pues venga, la clásica.

Una vez reunidos todos los elementos, fuimos a pagar una señal. La señora cobradora nos dio un ticket y nos dijo que esperásemos a ser llamados.

S: ¡Pero no le han tomado medidas!

SEÑORA COBRADORA: No, mire, ese señor (JDP) ya ha apuntado que hay que estrechar un centímetro de hombros y ensanchar un poco la cadera.

S: ¡Pero no han apuntado nada!

SC: Nosotros trabajamos así: ahora ese señor va al ordenador, introduce las medidas y las envía a fábrica.

S: ¡Pero es que...!

HT: Bueno, entonces esperamos a que nos llame, ¿no? Hale, hasta pronto.

Al acercarnos a las escaleras mi suegra seguía farfullando y diciendo que eso no era forma de trabajar, que vaya chapuza y que como quede mal, se van a enterar.

Yo también rezo para que quede bien. Porque como quede mal, cualquiera aguanta el chaparrón.

(En la próxima entrega, el peinado del novio, basado en opiniones reales de usuarios de Facebook)

2 comentarios:

  1. ¡Hábrase visto! Tu blog ha pasado de mi comentario (y me doy cuenta a estas alturas). Mi traje también es de tienda 2. Y la tienda 3, con sus múltiples opciones, es como la versión hiperavanzada de la permutación de la corbata.

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  2. ¡Pero bueno! ¡Por favor! ¡Blog malo, blog malo!

    Mi suegra está en un estado de nervios con el tema de la tienda 2... sospecha que no van a tener el traje a tiempo y si el lunes que viene no han dado señales de vida se va a presentar allí a pedirles cuentas :S

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